Cada número representa una vida transformada, una esperanza renovada y un futuro lleno de posibilidades. Nuestro compromiso trasciende fronteras.
Apoyo integral a comunidades wayúu con programas de educación, salud y desarrollo sostenible.
Programas educativos y de capacitación para jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Iniciativas de paz y reconciliación en la región fronteriza entre tres naciones.
Un viaje de transformación que comenzó con un sueño y se convirtió en una misión global de esperanza
Todo comenzó cuando la Pastora Carmen Asencio decidió hacer realidad un sueño que
llevaba desde pequeña. Durante su juventud, al ganar un concurso de música en Perú, pudo
visitar los pueblos más alejados y pobres del país. Esa experiencia marcó profundamente
su corazón y plantó la semilla de lo que hoy es Women In Mission.
Años después, junto a su esposo, fundó una iglesia en Valencia, España. Fue durante una
crisis personal profunda que Dios le recordó ese llamado inicial, y comenzó a contactar
personas que compartían la misma pasión por ayudar a los más vulnerables.
Empoderar a las mujeres para que reconozcan su valor único dentro de la sociedad,
comenzando por la transformación en su propio hogar y expandiéndose hacia su comunidad.
Creemos firmemente que cuando una mujer cambia, transforma su familia y, como efecto
dominó, toda la sociedad se beneficia.
Extendemos nuestra labor de amor hacia niños y ancianos en situación de vulnerabilidad,
creando un círculo completo de cuidado que abraza todas las generaciones.
Visualizamos a la mujer cristiana plenamente restaurada en sus tres dimensiones
esenciales: su mundo interior (alma), su entorno familiar (hogar) y su comunidad de fe
(iglesia). Esta restauración integral es la base de nuestra labor.
Sabemos que una mujer transformada por el poder divino se convierte en un catalizador de
cambio positivo en todo lo que toca.
Continuamos expandiendo nuestro impacto mediante el fortalecimiento de programas de
protección y desarrollo integral para mujeres y niños en las comunidades más necesitadas
de Tailandia, Perú y Venezuela.
Aspiramos a alcanzar nuevos territorios donde las mujeres y niños aguarden nuestra
ayuda, llevando no solo recursos tangibles, sino también el mensaje transformador que
trae sanidad, esperanza y restauración completa.
Queremos seguir impactando vidas al darle continuidad a los programas de protección y desarrollo a las mujeres y niños de las comunidades de las zonas más vulnerables de Tailandia, Perú y Venezuela. Así como poder llegar a más lugares donde las mujeres y los niños requieran de nuestra ayuda, llevando no solo recursos si no también la palabra poderosa del Señor.